Tres días con Osito

Se aprenden muchas cosas y se disfrutan otras, de particular manera.
Es difícil resumir en unas líneas tres días con uno de los chicos más maravillosos del planeta, pero voy a intentarlo.
Mosto (pincho), Txacolí (pincho), sidra (chuletón), copas (con copas), leche con café (galletas), fanta de naranja (comilona), cerveza (pincho), txacolí (pincho), café con leche (brioche), txacolí (pincho).
Creo que queda claro.
Aunque también estuve en Francia, conocí gente genial, y guapos y vergonzosos hombres sanos.
Digo lo de sanos porque una cosa que he aprendido es a saber por qué hay cierto sector (minúsculo porque yo no ví ninguno) de la sociedad vascuence que se dedica a incendiar autobusoak. Son los infectados por la llamada enfermedad de Huntinton. Por lo visto, muy reproducida por esas tierras en las que beben como los demás, bailan como los demás, adoptan a malagueños como propios (como haría cualquiera), comen como los que más, y follan... como los que lo intentan.
Así se explican muchas cosas.
Así se explica que las personas más maravillosas del planeta vivan con Koska (o como leches se llame tu perra peluda, Iñako) o que otros se encierren en su mundo yquieran a base de golpes conseguir lo que sería más fácil hacerlo por ser los mejores en organizar fiestas a los de fuera. ¡¡¡Que todo el mundo sabe que Singapur es sólo una extensión del puerto de Bilbao!!!
Gracias por unos días divertidísimos.
Y feliz Cumpleaños (aunque el regalo de verdad tendrá que esperar un poco)
ya sabes que cuando quieras puedes pedirme en matrimonio, pero primero tendrás que poner el dichoso intermitente al helicóptero.

